El Merlot 2025 de Gualtallary es, sin duda, la joya de la corona de nuestra cosecha. Buscamos una concentración absoluta, dejando que los suelos calcáreos aportaran la esencia y el sol de altura definiera la intensidad de la fruta. Con solo dos meses de barrica madura, es una declaración pura, potente y estructural de lo que el Merlot puede lograr en el terroir más prestigioso de Argentina.
